Tecnología constructiva de las cabañas de madera (log-houses) en las Laurentides (Quebec, Canadá)

Mariana Esponda Cascajares e Ignacio Javier Gil Crespo. 2015. «Tecnología constructiva de las log-houses en las Laurentides (Quebec, Canadá)». En Huerta, Santiago y Fuentes, Paula (eds.) Actas del Noveno Congreso Nacional y Primero Internacional Hispanoamericano de Historia de la Construcción. Madrid: Instituto Juan de Herrera


La cabaña de madera de troncos apilados, la log-cabin, es uno de los tipos arquitectónicos y constructivos más difundidos por Norteamérica, si bien cada vez se conservan menos ejemplares. Su utilización se remonta a la época de los primeros colonos, no sólo ingleses, sino también escandinavos y alemanes que trajeron sus modos de hacer y desarrollaron un lenguaje vernáculo propio. La cabaña de madera basa su razón de ser en dos principios fundamentales: la economía de la construcción y el carácter pionero y semi-nómada de estos asentamientos.

Las casas vernáculas demuestran la realidad socio-cultural y económica de su época. La mayoría se construían en un corto período de tiempo (normalmente en primavera y verano) y con un presupuesto muy ajustado. Algunas veces, los troncos de madera se asentaban directamente en el suelo y, en pocos casos, por debajo de los troncos se colocaba una plataforma de piedra (no mayor de 30 cm) o de madera.

La construcción de muros se realiza a base de apilar troncos dispuestos en horizontal. Se eligen los troncos continuos con toda la longitud que finalmente va a tener cada fachada (o se determina ésta en función de los troncos disponibles). Hay dos tipos fundamentales: muros de troncos sin escuadrar y muros de troncos escuadrados. Tan sólo se ha encontrado un caso de un muro de troncos dispuestos en vertical. Los primeros emplean troncos en los que se les han aserrado dos caras planas que facilitan la colocación y mantienen un grosor de muro más o menos constante, mientras que los segundos se levantan con troncos aserrados buscando la máxima escuadría cuadrangular dejando las esquinas achaflanadas. Es un hecho usual el que se intercalen troncos de varios tamaños, esto es: entre cada dos gruesos se coloca uno más fino.